|
La Casa Blanca ha asegurado que Bush ha estado "implicado y comprometido con América Latina a lo largo de toda su presidencia".
El consejero de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Stephen Hadley, apunta como prueba que éste será su décimo primer viaje al continente desde el comienzo de su mandato y la veintena de reuniones que mantuvo a lo largo del año pasado con dirigentes latinoamericanos.
La gira que comenzó el jueves en Brasil y termina el día 14 en México será la más larga que haya realizado a la región en sus seis años de mandato.
Preocupante populismo
Sin embargo, congresistas demócratas y expertos en la región aseguran que la Casa Blanca ha dejado de lado a América Latina en estos seis años, en buena parte debido a la guerra en Irak y a la lucha contra el terrorismo.
Los expertos indican que el viaje no logrará resultados demasiado concretos.
"Es una visita después de más de seis años de olvido, y por eso no hay grandes expectativas", afirma Sidney Wintraub, del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS).
Por su parte, Michael Shifter, del Diálogo Interamericano, aseguró que "en América Latina saben que el presidente no tiene mucho apoyo político en este país y tampoco capital político que gastar".
Buena parte de la motivación del viaje, según Peter Hakim, también del Diálogo Interamericano, se debe al factor Hugo Chávez, el presidente venezolano, y la corriente populista en algunos países de la zona.
Existe "una verdadera preocupación acerca de a dónde van las relaciones entre los Estados Unidos y América Latina... Está claro que hay un creciente sentimiento antiestadounidense en la región", explicó Hakim.
Sin embargo, los analistas coinciden en que "sería un error" atribuir el objetivo de este viaje sólo a un intento de contrarrestar a Chávez en la región.
El resultado concreto más destacable que puede ofrecer la gira es el logro de un acuerdo con Brasil para el desarrollo y armonización de tecnología para producir biocombustibles.
Democracia
Según el ex subsecretario de Estado para América Latina Peter DeShazo, la visita del presidente norteamericano quiere subrayar que "esta Administración está dispuesta a colaborar con Gobiernos democráticos" de todos los colores, desde los derechistas Felipe Calderón (México) o Álvaro Uribe (Colombia) hasta los izquierdistas Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil) o Tabaré Vázquez (Uruguay).
Las protestas acompañarán el recorrido presidencial
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, encontrará numerosas protestas en su gira.
En Brasil tendrán elementos simbólicos, según el ex sacerdote Luis Bassegio, secretario general de la Pastoral dos Migrantes de la Confederación Nacional de Obispos de Brasil, quien anunció que "cercarán con azufre el área donde Bush va a estar para exorcizar al diablo".
La idea de relacionar a Bush con el demonio se le ocurrió el año pasado al presidente venezolano Hugo Chávez en la Asamblea General de la ONU, donde dijo que el atril usado por el presidente estadounidense olía a azufre.
Las protestas en Brasil tendrán como eje la oposición a la llamada "agricultura energética", que busca aumentar la producción de biocombustibles a partir de materias primas como la caña de azúcar y el maíz lo que, para algunos, empeorará las condiciones laborales en el país.
En Sao Paulo y 27 capitales regionales habrá concentraciones, mientras que en Brasilia congresistas de izquierda preparan actos de repudio.
En Uruaguay, unos 60 cooperativistas con banderas venezolanas iniciaron una marcha de 200 kilómetros hasta la estancia que la Presidencia uruguaya tiene en Colonia, adonde llegarán el viernes, el mismo día en que Bush aterrizará en la capital.
Pese a que Argentina no está incluida en la gira, más de 40 organizaciones sociales preparan para el viernes un mitin opositor en Buenos Aires que encabezará Hugo Chávez y al cual fueron invitados los presidentes de Bolivia, Evo Morales y de Ecuador, Rafael Correa.
La tercera escala de la gira será Colombia, principal aliado de EEUU en la región, donde la Gran Coalición Democrática ha convocado para el próximo domingo, día en que Bush estará en el país, una concentración de protesta en Bogotá.
De Colombia, Bush irá a Guatemala, donde las protestas por su visita comenzarán hoy..
En México, final de la gira, y donde hay malestar por el proyecto de l muro fronterizo, grupos sociales crearon una "Agenda No Bush" que incluye protestas el 12, día en que llegará a Mérida, en Monterrey, Acapulco, Guadalajara, Tijuana y Hermosillo, así como un mitin frente a la embajada estadounidense en la capital.
Las ayudas: bases de la competencia
Los presidentes de EEUU, George W. Bush, y de Venezuela, Hugo Chávez, buscan atraer aliados en América Latina con paquetes económicos y humanitarios, en una carrera por consolidar su liderazgo en la región.
Antes de viajar, Bush pidió al Congreso que le autorice una partida por 1.470 millones de dólares para financiar programas de educación, salud, construcción de vivienda y de lucha contra la pobreza en Latinoamérica.
No obstante, la propuesta de Bush contempla una disminución de la asistencia a países como Ecuador y Bolivia, fuertes aliados del gobierno Chávez, que recibirían un 40 por ciento menos de ayuda en el año fiscal 2008.
Estados Unidos aporta a Bolivia unos 130 millones de dólares anuales, que se destinan, entre otras cosas, al "fortalecimiento de la democracia" y a la lucha contra el narcotráfico, que es la principal área de cooperación bilateral.
Venezuela ha prometido al Gobierno del presidente boliviano, Evo Morales, ayuda por unos 100 millones de dólares anuales para financiar proyectos energéticos y de industrialización de la hoja de coca, principalmente.
Por otra parte, Ecuador recibió de EEUU once millones de dólares en el 2006, aunque en este año la ayuda se reduciría a nueve millones.
Cuba y Venezuela, que lideran el "bloque latinoamericano" contra Bush, han reforzado sus propios vínculos comerciales que supondrán inversiones por 1.500 millones de dólares.
Nicaragua es el país centroamericano con más fuertes vínculos con Caracas.
Venezuela suministra atención oftalmológica gratuita a cientos de mexicanos y centroamericanos, a través del programa "Operación Milagro" que también es avalado por Cuba.
Además, Venezuela vende combustible barato a cientos de familias pobres de EEUU.
Un socio comprometido y nada más
La gira del presidente George W. Bush por América Latina sólo pretende demostrar que Estados Unidos es un socio comprometido con la región y no "competir" con el mandatario venezolano, Hugo Chávez, según el Departamento de Estado.
En una rueda de prensa, el secretario adjunto de Estado para América Latina, Thomas Shannon, afirmó que el periplo busca refrendar las relaciones "sostenidas y constantes" que mantienen con gobiernos de todo tipo de ideologías.
Shannon descartó tajantemente que la gira se haya diseñado para tratar de contrarrestar la influencia del gobernante venezolano en la región.
"No es una competición", insistió el secretario de Estado adjuntos, "lo que queremos es tener socios fuertes, independientes, pero democráticos".".
"Queremos mercados abiertos, gobiernos abiertos" que atajen los problemas sociales y que se muevan con confianza.
Chávez es todo lo contrario: ofrece un mensaje de confrontación, anti-estadounidense, que no es positivo para mejorar la cooperación", indicó Shannon, quien aseguró que la fórmula del presidente Chávez "crea dependencia al petróleo barato y a la ayuda exterior".





