DESDE LECHERÍA.- El gobierno nacional ha promulgado el establecimiento de la Ley Seca, como medida de ajuste y control de los accidentes de tránsito durante todo el período de Semana Santa. Así pretende mejorar el récord de menos accidentes y por supuesto ganar apoyo popular; pero lo que el gobierno no se da cuenta es que cuando las crisis plagan un país, la única vía de escape es intentar "tomar aire" para olvidar los serios problemas que nos agobian; hoy, un venezolano, "bebe" o sale a rumbear para descansar un poco de su agotadora e implacable rutina.
Siempre he criticado esa desmedida capacidad del venezolano para consumir, durante carnavales y Semana Santa, todo el alcohol posible que le llevaría a un ser humano normal consumirlo en un año. Sin embargo, respeto la absoluta libertad que tiene cada individuo de hacer lo que le venga en gana con su vida.
Éstas, las prohibiciones del gobierno, siempre ocurren porque su incapacidad para resolver los problemas lo lleva a reducir la libertad de sus ciudadanos.
Es por eso que vemos que está prohibido sacar los dólares sin pasar por un riguroso control del gobierno, porque simplemente no pueden mantener una economía estable; está prohibida la empresa privada, porque no pueden competir contra ella; y, está prohibido expender alcohol en Semana Santa, porque no pueden controlar a los conductores ni hacer cumplir la ley de Tránsito Terrestre.
Así es este gobierno, cuando no puede controlar algo, simplemente lo prohibe; en algún momento se dará cuenta que no puede controlar que la gente se muera y entonces prohibirán el concebir hijos, para evitar que estos terminen muriéndose mas adelante.
Nuestro amigo, Franklin González, presidente de la Cámara de Licoreros del Estado Anzoátegui, empresario emprendedor y ferviente luchador de las causas sociales ha expuesto la mas elemental de las razones, y es que al establecer esta ley seca, las ventas de los únicos momentos en que la línea de ganancia sube para los expendedores legales del estado, son en diciembre, carnavales y Semana Santa; de manera que con la ley seca ésta bajará en su rentabilidad y por ende en su pago a los impuestos.
Por supuesto, debemos analizar el aspecto turístico que en toda medida se ve afectado porque el turista viene a divertirse; al bajar la posibilidad de poder adquirir el producto deseado, dejará de consumir y por ende los lugares destinados no tendrán ingresos; pero no sólo es la compra en las licorerías, es también el consumo en discotecas y sitios nocturnos; es la eliminación de poder celebrar en casa porque cumpliste años, te visitan desde muy lejos, o poder tomarte un licor digestivo para bajar la comida.
Otro elemento importante, es que con esta decisión se está estimulando a la venta ilegal; es decir, nadie puede negar la existencia de la venta del dólar paralelo producto del control de cambio.
Por lo tanto, es el propio gobierno el que estimula la venta ilegal de divisas. Lo mismo ocurriría con esta medida restrictiva a la venta de alcohol, pues, anima al mercado negro, estimula la escasez e incita la especulación.
Al gobierno le exijo que no tome medidas de manera unilateral. Es necesario que antes de tomar una decisión se deban reunir todos los involucrados.
A nuestros amigos lectores, les pido que aprovechemos éstos días para reflexionar y sobre todo descansen mucho mientras conversan, en santa paz, con Dios.
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