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Ese fue el recibimiento del guardia de seguridad del estacionamiento del supermercado Central Madeirense de Barcelona. Ayer vendieron en tres horas 250 cajas de leche en polvo (3.000 paquetes de un kilogramo).
La voz se corrió rápidamente entre los consumidores de la capital de Anzoátegui, incluso de otros municipios de la zona norte. Pero no hubo hechos lamentables como en Sigo (17/1/08), donde la clientela protagonizó conatos violentos.
No importó la hora y tampoco hacer una larga cola, que partía de la entrada del negocio y se extendía por todo el estacionamiento, salía del edificio y daba la vuelta.
Naoly Guerra vive “muy cerquita” del Central de Madeirense y al pasar este sábado frente al local y ver la enorme fila de clientes, “supo” de inmediato que “había leche”.
No se equivocó, y se empeñó en estar de pie por una hora, pero no logró su cometido.
“¿ Puedes creer que haya que pasar por todo este trabajo por dos bolsitas de leche? No debería ser. La escasez de todos los productos es insoportable. No sé a dónde llegaremos”.
Silvia Freites, habitante del sector Cayaurima (Barcelona), tuvo más suerte. “Una muchacha se condolió de mí y me dejó pasar, y pude comprar. Yo tenía cuatro semanas tratando de conseguir leche”.
Eran las 11:00 am cuando se acabó el alimento. A esa hora, la cola era de más de 500 personas bajo el ardiente sol.
El encargado de la gerencia del supermercado no quiso declarar: “Estoy cansado de esta situación”.
Moisés Morales y Nayive Sabino comparten el mismo drama: cada uno tiene un hijo y no encuentran lácteos para su alimentación. Por eso acudieron ayer al Central, pero tampoco lograron comprar.
Moisés ha llegado a pagar Bs 30 mil (Bs.F. 30) por un kilo del producto en los buhoneros. Pero Sabino dijo que no puede darse ese lujo: “Tengo tres meses sin darle leche a mi hija pues la que consigo es cara”.
Los clientes que se quedaron sin comprar mostraron su molestia y pidieron al gobierno “hacer algo de una vez para terminar con este drama. Parece un karma”, expresó una mujer que no se identificó.
Algunos hicieron un último intento y entraron al supermercado para ver si efectivamente se había acabado. La Guardia Nacional estuvo en el lugar de manera preventiva.
Sin avances
La directora ejecutiva de la Cámara Venezolana de Importadores de Productos Lácteos (Cavelácteos), Teresa López aseguró que el desabastecimiento de leche no se solucionará de un día para otro.
“Mientras persistan los controles y el Ejecutivo nacional siga tomando medidas unilaterales, sin tomar en cuenta al sector privado, la escasez continuará, por lo menos en el primer trimestre”.
Mega Mercal no vendió ayer el producto
Durante un operativo realizado ayer por la red de bodegas Mercal en Puerto La Cruz, se vendieron ocho toneladas de productos pertenecientes a la cesta básica. Los grandes ausentes fueron la leche, las pastas, el azúcar y las caraotas negras.
El dirigente comunitario del sector El Pensil, Esechias Villarroel, quien coordinó el operativo, informó que desconocía las razones por las que estos productos no se estaban ofertando.
Añadió además que quienes querían comprar sólo carne o pollo, eran obligados a llevar arroz, harina, jugos, salsas y jamonada, “de lo contrario no le venden el producto”.
En el mercado a cielo abierto de ayer no se encontraba ningún funcionario de Mercal, ya que todos fueron llamados a una reunión, según comentó Villarroel.
Los precios
En esta oportunidad se ofertó el kilo de harina a 1 bolívar fuerte, el de carne a Bs. F 6.5, el litro de aceite a Bs. F 2.5, mantequilla (500 grs) a Bs. F 1.3 y cada pollo a Bs.F 5.
Rosa Hernández, una de las compradoras que se encontraba en la cola desde las 7:00 am, se quejó por la ausencia de la leche y el azúcar. “Tengo cuatro horas aquí aguantando sol y el desorden de la gente, para comprar sólo algunas cosas”.
Otro de los que se fue decepcionado fue el obrero Jaime León, quien prefirió seguir buscando en otros expendios leche, azúcar y caraotas .
El este mega Mercal también se ofreció asistencia médica y de la Prefectura.
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