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Las tumbas estaban cerca de una pirámide en el Santuario Histórico Bosque de Pómac, ubicado a unos 680 kilómetros al noroeste de Lima, y pertenecen a la cultura preinca Sicán, de acuerdo con el informe presentado.
La cultura Sicán se desarrolló en la costa norte del departamento de Lambayeque entre los años 750 y 1.375 Después de Cristo.
Los enterrados en las tumbas halladas eran “claramente de una elite social y de ahí que algunos de ellos tengan objetos de oro, otros posean objetos de cobre laminado, pero son muy complejas, tumbas bastante amplias”, dijo a la AP el investigador japonés Izumi Shimada.
Shimada, líder del equipo de arqueólogos y que estudia desde hace casi tres décadas la Cultura Sicán o Lambayeque, afirmó que el hallazgo que más los impresionó es un cuchillo ceremonial o “tumi”, hecho de una aleación de cobre. Es de 34 centímetros de largo y tiene una representación del dios Sicán o Naylamp sentado.
Abriendo periódicos
El diario peruano El Comercio publicó en su primera plana una foto del “tumi” en el mismo lugar en el que fue encontrado.
“Lo que es interesante o importante es que este ‘tumi’ representa la imagen de la deidad Sicán”, dijo Shimada, quien inició las excavaciones en julio pasado, junto a Carlos Elera, director del Museo Nacional de Sicán.
“El tumi ha sido por muchos años el símbolo de Perú y sin embargo ningún ‘tumi’ había sido encontrado o documentado científicamente. Siempre fueron ilegalmente saqueados”, señaló airoso Shimada durante sus declaraciones a la prensa.
“Es la primera vez que un tumi como éste ha sido encontrado en su contexto, en una manera científica, y por eso podremos conocer bastante acerca de la significancia cultural de este objeto”, dijo el investigador japonés Izumi Shimada, integrante del grupo de expertos que consiguió el mausoleo Sicán, que data de entre los años 750 y 1.375 Después de Cristo.
Por su parte el arqueólogo Walter Alva, quien en los años 80 descubrió en la misma región la impresionante tumba del Señor de Sipán, calificó el hallazgo como “sumamente importante”.
Las tumbas de Sipán pertenecieron a la cultura Moche, que dominó esa región costera del norte de Perú, entre los años 200 y 700 después de Cristo, antes de Sicán.
“Este descubrimiento viene a ser una contribución sumamente importante para conocer los rituales funerarios de la elite de esta cultura. Ahora los arqueólogos tienen la oportunidad de presentar una tumba excavada científicamente donde se puede saber el contexto de estos objetos”.
Vestigios humanos
Varios esqueletos fueron encontrados en las tumbas de unos 35 metros de largo por 15 metros de ancho, y que fueron descubiertas en diferentes niveles de hasta 10 metros de profundidad.
Una de las tumbas pertenecía a una mujer, de entre 20 y 25 años de edad, dijo Shimada.
“En el piso de la cámara funeraria encontramos básicamente una gran variedad de ofrendas, como cerámicas, objetos de metal, incluyendo una máscara de cobre, un vaso ceremonial, dos tumis, etcétera”, dijo el experto japonés.
120 piezas de cerámica en miniatura conocidas como “Crisoles”, que eran fabricaban de manera muy rápida, adornaban los espacios de la cámara funeraria, que fue hallada esta semana en Perú. Se cree que cada una de ellos fue hecho por una persona diferente, como una suerte de última ofrenda.





